La sugerencia de Trump, que hablaba de la necesidad de realizar una cumbre con su par ruso, Vladimir Putin, finalmente se hará realidad el próximo 16 de julio, en la capital finlandesa.
La relación entre Estados Unidos y Rusia es cada vez más conflictiva. Si bien Trump intentó forjar un nuevo vínculo entre ambos países desde su asunción en 2017, lo cierto es que el famoso “Rusiagate”, por el que Estados Unidos acusa a Rusia de intromisión en las elecciones de 2016, ha dominado la relación, incluso por sobre los deseos de Trump. Por este tema y otros ciberataques posteriores de los que se acusa a Rusia, Estados Unidos mantiene sanciones sobre empresas y ciudadanos rusos.
Sin embargo, otros temas también dominarán la agenda de esta reunión. La anexión de Crimea por parte del Kremlin, algo que despierta el rechazo de la comunidad internacional, sin dudas será una de las cuestiones a tratar, como así también la asistencia rusa al polémico régimen de Bashar Al Asad en Siria y el futuro de Corea del Norte.
Además, estará sobre la mesa la propuesta de Trump de incluir a Rusia en el G7, cuestión que despierta el rechazo de sus pares europeos.
El encuentro se llevará a cabo el día siguiente a la finalización de la Copa Mundial de la FIFA, donde Putin participará del partido final.
Con información de: The New York Times / Sputnik.

