El surgimiento de una segunda acusación de abuso sexual contra Brett Kavanaugh, el candidato del presidente estadounidense Donald Trump para la Corte Suprema, forzó a los republicanos de la Casa Blanca y del Senado a asumir posiciones defensivas y dio fuerza a los demócratas que desean posponer el avance de su proceso de confirmación en el Senado.
El primer caso denunciado consiste en una agresión sexual mientras Kavanaugh estaba borracho durante una fiesta de secundaria. El segundo –publicado por The New Yorker este fin de semana- es el de una mujer que dice que el juez expuso sus genitales frente a su cara durante una fiesta en la Universidad de Yale.
Trump, por su parte, dijo que las acusaciones contra Kavanaugh podrían ser de las más “injustas que le puedan pasar a un candidato” y desestimó las acusaciones sobre la conducta del juez hace décadas como “totalmente políticas”. Los republicanos, que tienen una mayoría de 51 a 49 en el Senado, pueden permitirse perder solo uno de su propia bancada para confirmar a Kavanaugh.
Con información de: BBC Mundo / The New Yorker.

