El Gobierno venezolano fracasó en sus intentos por evitar la extradición de Alex Saab, un empresario colombiano al que se acusa de ser el testaferro de Nicolás Maduro. Durante los últimos meses, Caracas intentó sin éxito convertir a Saab en mártir de la presión estadounidense. El empresario ha sido extraditado a Estados Unidos, donde aguarda el inicio de un juicio por lavado de dinero.
La extradición de Saab ha puesto en suspenso las negociaciones entre el chavismo y la oposición venezolana. El diálogo entre las partes venía sosteniéndose en México a pesar del aumento de la tensión de las últimas semanas. Ahora, el oficialismo anunció que no asistirá a las reuniones pautadas para este fin de semana.
La decisión responde no sólo a la extradición de Saab, el Gobierno de Venezuela se enfrenta a presiones en distintos frentes. En este sentido, también hay fricciones con la Unión Europea generadas por la intención del bloque europeo de enviar una misión observadora para las elecciones regionales y locales que se celebrarán en noviembre.
Saab fue detenido en junio de 2020 en Cabo Verde, donde había hecho escala en su avión privado. Tras su detención, el Gobierno venezolano le otorgó el cargo de diplomático. A su vez, hubo intentos para incorporarlo a la delegación negociadora destinada en México. De momento, el propio Maduro no se ha expresado sobre la situación.

