El presidente Donald Trump autorizó a sus fuerzas armadas a no revelar datos sobre la muerte de civiles generadas por ataques con drones hechos en el marco de la lucha contra el terrorismo.
Con esta medida, Trump pone fin a lo dispuesto por Barack Obama, quien había determinado justamente lo opuesto, con el objetivo de forzar a las fuerzas a hacer pública esa información. Sin embrago, Trump se encargó de aclarar: «Esta orden debe ser aplicada de forma consistente con las leyes».

