El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, finalmente dio un paso al costado en la carrera electoral que determinará al nuevo presidente del país. Las fuertes presiones recibidas en las últimas semanas, en particular desde el debate que lo enfrentó a Trump, tuvieron efecto y Biden no será el candidato demócrata.
«Creo que es en el mejor interés de mi partido y del país renunciar (a la contienda) y enfocarme únicamente en cumplir mis tareas como presidente por el resto de mi mandato», dijo el presidente.
El partido demócrata ahora deberá definir quién toma el lugar del presidente. La vice actual, Kamala Harris, es la que pica en punta, pero no es la única candidata.
Por otra parte, desde el partido Republicano varios referentes salieron a pedir la renuncia de Biden como presidente, considerando que si no está en condiciones de ser candidato, tampoco puede ejercer la presidencia.

