En su mensaje anual a la Nación, y frente a la nueva Asamblea Nacional oficialista surgida de las últimas elecciones (que una amplia mayoría de países no reconoce como legítima), Nicolás Maduro aseguró que Venezuela hoy genera 2 dólares por cada 100 dólares que producía en 2013, cuando él asumió la presidencia.
Lejos de asumir culpas, el cuestionado presidente venezolano apuntó contra la política de sanciones económicas impulsada por Donald Trump desde Estados Unidos, a la que calificó de «desquiciada». Para Maduro, Trump le ocasionó «un daño enorme a numerosas empresas extranjeras que mantenían negocios con y en Venezuela, empresas del sector petrolero, tenedores de bono, inversionistas e industrias».
Maduro también aceptó que la pobreza y el desempleo aumentaron en el último año, aunque a valores que otras estimaciones consideran insuficientes, y reconoció que el país hace tres años que está en cesación de pagos de su deuda externa.
En otro ámbito, Maduro inició un nuevo round con medios de comunicación, luego de cerrar un diario regional y confiscar el equipamiento de un canal de televisión.

