Draghi, quien dirigió el Banco Central Europeo (BCE), aceptó la propuesta del presidente italiano, Sergio Mattarella, de formar un nuevo gobierno. El otrora banquero admitió las dificultades inherentes a la responsabilidad que se le ha encomendado. No obstante, aseguró que buscará soluciones a la altura de la emergencia que afecta al país. Draghi ha logrado reunir apoyos apelando a la unidad por el bien de Italia aunque una parte del Movimiento 5 Stelle ha expresado su negativa a apoyarlo.
El visto bueno de Mattarella es sólo el principio para Draghi. Ahora, el antiguo director del BCE debe propiciar un acuerdo entre los partidos para lograr una mayoría clara y, además, conformar un gabinete de ministros que satisfaga a los intereses y demandas del arco parlamentario. En la conferencia de prensa que ofreció tras su reunión con el presidente, Draghi dejó en claro que sus prioridades son tres: superar la pandemia, completar la campaña de vacunación y relanzar el país con la mirada hacia el futuro.
Su historial de imparcialidad y discreción es un activo fundamental a la hora de buscar apoyos en ambas cámaras del Parlamento. El proceso podría extenderse varios días. En caso de tener éxito, el nuevo Ejecutivo liderado por Draghi deberá prestar juramento ante Mattarella y luego someterse a la votación del Parlamento. Superados todos los obstáculos, el expresidente del BCE se convertiría en el sexto primer ministro consecutivo en no ser electo por el pueblo italiano desde 2008.
Resultará clave que Draghi conserve y consolide el apoyo de Matteo Renzi, líder del partido Italia Viva. Es posible que también cuente con el apoyo del Partido Democrático. A su vez, la posición del recién dimisionado Giuseppe Conte podría llegar a ser determinante. Sin embargo, es el Movimiento 5 Stelle el que posee mayor representación parlamentaria. De este modo, Draghi podría ver como el partido fundado por Beppe Grillo le impide hacerse con la llave del palacio Chigi.
Si Draghi fracasa en su intento de formar Gobierno, Italia se dirigirá a un nuevo proceso electoral. Hay quienes temen que la extrema derecha, es decir, la Liga Norte y el partido Hermanos de Italia, podrían beneficiarse de una vuelta a las urnas.

