El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador anunció ayer por la noche el resultado positivo del test de coronavirus al que se sometió. El mandatario, que una y otra vez minimizó la severidad de la pandemia, alegó presentar síntomas leves. Asimismo, confirmó que suspenderá las conferencias de prensa que celebra diariamente hasta que se haya recuperado.
AMLO fue protagonista de múltiples apariciones públicas en las que se lo veía sin tapabocas. Tras un régimen de aislamiento inicial que se extendió durante 70 días al comienzo de la pandemia, México disfrutó de casi nulas restricciones. En dicho contexto, el presidente reanudó su itinerario de viajes por el país.
México es el cuarto país con más muertes a nivel global y el número 19 en el ranking de muertes sobre el total de la población. Las cifras de fallecidos se aproximan a los 150.000 desde que se registró el primer caso en 2020. En este sentido, ya se han administrado 600.000 dosis de la vacuna desarrollada por Pfizer en todo el país. Además, López Obrador anunció también que esta semana mantendrá una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladimir Putin, respecto al envío de dosis de la vacuna Sputnik V.
Tanto por su edad (67 años) como por su historial de hipertensión, AMLO integra el grupo de riesgo que es susceptible de sufrir complicaciones al haber contraído el virus. El mandatario mexicano optó por esperar hasta que todos los trabajadores esenciales y ciudadanos mayores hayan recibido la vacuna para hacerlo él también. Hasta el momento, el registro oficial de contagios suma 1.7 millones de casos. No obstante, un estudio llevado a cabo por el Gobierno nacional basado en los tests de anticuerpos estima que alrededor de un cuarto de la población -126 millones de personas- ya habrían contraído el virus.
Varios miembros del gabinete de López Obrador dieron positivo a lo largo de los últimos meses. En consecuencia, el presidente debió someterse regularmente a la prueba PCR. Este fin de semana, AMLO recorrió los Estados de Nuevo León y San Luis Potosí, donde fue fotografiado sin tapabocas ni manteniendo distancia prudencial con funcionarios y empresarios tanto locales como nacionales.

